¿Por qué regalamos flores? Descubrimos los orígenes de esta tradición

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué regalamos flores, amantes de las plantas? Es una tradición muy bonita que lleva tanto tiempo entre nosotros que quizá ni siquiera nos hemos cuestionado de dónde vendrá la idea. Pero como sé que sois gente curiosa hoy os voy a contar en un breve post de dónde proviene la costumbre de regalar flores en ocasiones especiales y a las personas que queremos.

Para comenzar a entender la importancia de las flores como ofrenda, pues eso son los regalos, hemos de remontarnos a la Prehistoria. Aunque es difícil saber a ciencia cierta si era habitual regalar flores entre los hombres y mujeres del Paleolítico, diversos hallazgos arqueológicos han demostrado que las flores se utilizaban de forma habitual en los rituales fúnebres, posiblemente por razones espirituales y religiosas relacionadas con la vuelta a la Madre Tierra, a quienes las culturas primitivas adoraban.

Poco nos ha llegado de nuestros primeros antepasados y sus costumbres, pero es fácil adivinar que algunas de ellas se trasladaron a las civilizaciones clásicas y antiguas, como Grecia, Egipto, Roma o China, en la que las flores formaban parte indispensable de los rituales sagrados, tanto de celebración de Victorias, como ritos funerarios u ofrendas a los dioses de cada panteón. Es sabido que la diosa Afrodita en Grecia (Venus en Roma) estaba muy relacionada con las rosas rojas, ya que los griegos atribuían la creación de esta flor a la diosa del amor, como podemos leer en diferentes mitos que comparan la belleza de Afrodita con la de las rosas. Esta podría ser quizá la primera interpretación de la rosa roja como símbolo del amor apasionado, pero desde luego no sería la última.

El Nacimiento de Venus es uno de los cuadros más famosos de Botticcelli

De la Edad Media quedan evidencias del aprovechamiento de las flores para adornar las casas, para ocultar los malos olores, mejorar la apariencia de las personas y como elemento importante en la celebración de fiestas de origen pagano relacionadas con la llegada de la primavera, como es el Palo de Mayo. Ya por entonces las personas se regalaban flores pero es en Oriente donde surge la simbología alrededor de las flores.

Ya hemos visto que las flores siempre fueron relacionadas con un significado, como las rosas rojas y como por ejemplo las azucenas y los lirios, símbolo de la pureza que aparece en numerosas representaciones pictóricas de la Edad Media y el Renacimiento; sin embargo, es en Oriente Medio donde surge el lenguaje de las flores como iconografía asentada y estudiada, especialmente en Turquía. Aquí es donde las personas empezaron a regalar flores con una intención que venía simbolizada por el color y el tipo de flor.

Y fue en el siglo XVIII cuando esta costumbre fue exportada a Europa, concretamente a Inglaterra, gracias a los aristócratas británicos asentados en Estambul. El auge del romanticismo impulsó esta costumbre importada y la tradición de regalar flores se convirtió en un hábito, al tiempo que todo el mundo aprendía el significado simbólico de cada flor.

Aunque es verdad que hemos perdido de vista este significado oculto de las flores, que tan relevante fue durante la época victoriana y el romanticismo, hoy en día nos quedan aún vestigios de esta ciencia que para los turcos fue tan importante. Por este motivo seguimos regalando rosas rojas a la persona amada, lirios en el caso de una despedida fúnebre, o margaritas para el nacimiento de un bebé.

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